Hierbas que repelen cucarachas

Cucarachas, esos insectos tan odiados y temidos a la vez, asquerosos invertebrados que invaden nuestros hogares sobretodo en las épocas de calor. Su capacidad de adaptarse al entorno es asombrosa, son famosas por desarrollar resistencia a los venenos, cosa que obliga a la industria a cambiar de tóxico continuamente.

IMG_20140422_123931La madre naturaleza nos brinda remedios que pocos conocemos, pero que sin duda, además de no ser dañinos, son bastante efectivos para diferentes situaciones de la vida cotidiana, aquí te presentamos dos hierbas que si bien no matan a las cucarachas si las repelen y evitan la infestación.


Laurel

laurel

Resulta irónico que la hierba que los antiguos pensadores usaban para coronar a sus poetas y mejores atletas se haya transformado en un repelente contra cucarachas.
Lo que lo hace eficaz es una sustancia química llamada cineol, que actúa como repelente, solo hay que triturar algunas hojas y distribuirlas en las alacenas o los lugares donde sea necesario. Así de simple.

Eucalipto 

eucalipto

Al igual que el laurel, el eucalipto contiene cineol, por lo que también es un buen remedio, lo que hay que hacer es empapar trapos con aceite de eucalipto y distribuirlos en los lugares como alacenas o donde las queramos ahuyentar.

Para preparar el aceite de eucalipto se necesitan hojas frescas, para mantener todas sus propiedades y conseguir el mejor aroma. Se requiere, también, de aceite de almendras (o de cualquier otro aceite natural como de coco, de oliva, etc).

Lo primero que tienes que hacer es triturar con las manos las hojas de eucalipto, debes aplastarlas todo lo que puedas para extraer el máximo aceite posible. Luego colocas las hojas trituradas en una olla o cazo y añades el aceite, se incorpora una taza de aceite por cada diez gramos de hojas aproximadamente, se pone a fuego lento durante cinco horas para que se integren los ingredientes. Si utilizas un aceite natural inflamable, en lugar de cocinarlo puedes dejar macerar la mezcla durante dos semanas en un lugar fresco y seco.

Cuando el aceite de eucalipto esté listo, tanto si lo has hecho al fuego como si lo has dejado macerar, deberás colarlo con un paño de algodón o gasa. Simplemente coloca el paño sobre el recipiente, vierte la mezcla y envuélvela con el paño o gasa, luego haz un poco de presión para exprimir todo lo que puedas y ya tendrás listo tu aceite.